La Universidad de Huelva publica un artículo sobre un dispositivo IoT para monitorizar parámetros ambientales, de suelo y de planta en zonas donde no existe internet

Fruto de las investigaciones coordinadas por el responsable del Grupo de Investigación Economía Agraria (SEJ 110), Juan Diego Borrero Sánchez, se ha desarrollado en la Universidad de Huelva un dispositivo IoT inalámbrico de bajo consumo, que mide de forma sencilla y barata las condiciones ambientales y de suelo que rodean a un cultivo en lugares donde no se dispone de internet.

El sector agroalimentario se encuentra en plena renovación demandando continuamente nuevas innovaciones que faciliten al agricultor su trabajo. Debido a las características propias del sector agrícola, donde no todas las explotaciones tienen acceso a internet o donde los sistemas cableados para la recogida de información son inviables, en esta investigación se presenta una solución de bajo consumo basada en la comunicación LPWAN (Low Power Wide Area Network) y tecnología LoRa (Long Range), que da solución a las limitaciones anteriores.

Los resultados en campo han mostrado, además, que el dispositivo llamado BoX es más barato que las soluciones comerciales, simple de instalar y fácil de usar para el agricultor.

Los resultados de esta investigación han sido publicados en la prestigiosa revista Sensors, referencia mundial en la ciencia y tecnología de sensores.

Deja un comentario

Archivado bajo BoX, IoT

Farm to fork. La nueva estrategia agraria de la UE ¿Amenaza u Oportunidad?

El pasado 20 de mayo, la Comisión Europea presentó su “Estrategia de la granja a la mesa en pro de un sistema alimentario equitativo, sano y respetuoso con el medio ambiente”.. Este documento no ha sido fruto de un momento de inspiración, sino del resultado de un proceso y de un replanteamiento de nuestro rol en el planeta tras los importantes y nuevos acontecimientos a los que nos estamos enfrentando en los últimos años.

El primero de ellos, tras la crisis económica anterior, fue la aprobación por la ONU en 2015 del cumplimiento de la Agenda 2030, sobre los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS); más adelante, a finales de 2018, la Estrategia Europea por el Clima, en la que se persigue una Europa climáticamente neutra de aquí a 2050, necesaria para luchar contra el Cambio Climático; y, finalmente, la pandemia del COVID-19 que, si bien ha habido suficiente suministro de alimentos en general, ha presentado muchos desafíos para el sector agroalimentario, como interrupciones logísticas de las cadenas de suministro, escasez de mano de obra, pérdida de ciertos mercados y cambios en los patrones de consumo. Esta situación no tiene precedentes y la cadena alimentaria se enfrenta a más amenazas con sequías recurrentes, inundaciones, incendios forestales, pérdida de biodiversidad y nuevas plagas.

Con este documento, la UE propone un cambio hacia un sistema alimentario sostenible, que aporte beneficios ambientales, de salud y sociales, además de mayores ingresos para los productores. El nuevo modelo se sustenta en tres ejes:

Más justo: Garantizando un medio de vida sostenible para los productores; velando por que se garantice condiciones dignas a los trabajadores del campo; y asegurando la soberanía alimentaria.

Más saludable: Velando por alimentos más sanos y seguros.

Más ecológico: Promoviendo prácticas respetuosas con el medio ambiente y que atiendan a la biodiversidad.

Pero hay voces, mayoritariamente organizaciones representantes de productores, que están criticando esta estrategia que la ven como una amenaza para los pequeños productores primarios porque consideran que no es posible alcanzar los objetivos presentados para 2030:

Reducción en un 50% del uso de pesticidas químicos.

Reducción en el uso de fertilizantes (sobre todo N y P) en, al menos, un 20%.

Más del 25% de las tierras agrícolas sean de agricultura ecológica.

Y tienen razón si los modelos de producción y consumo se mantienen como hasta ahora, penalizando la rentabilidad de las pequeñas explotaciones al aumentar sus costes (laborales, de insumos y de control) y disminuir sus ingresos (fruto de la apertura de mercados a países terceros y del poder de la gran distribución).

Pero si dejamos de pensar en el pasado y en como venimos haciendo las cosas, podremos descubrir grandes y nuevas oportunidades en lo que se nos ofrece. Para mejorar los estilos de vida, la salud y el medio ambiente, además de aumentar los ingresos por la producción de alimentos. Así quiero que lo vean. Así lo veo yo. Trabajando juntos en la construcción de ese nuevo modelo. Especialmente los pequeños productores que, afortunadamente, todavía son muchos.

La estrategia Farm to Fork es un nuevo enfoque integral sobre cómo los europeos valoran los alimentos: desean disponer de ellos en cantidad y variedad, de buena calidad y saludables, sin engaño, producidos en condiciones respetuosas con el medio ambiente y de forma ética en el trabajo (Especial Eurobarómetro, Abril 2019, Food safety in the EU). Incluso, a medida que las sociedades se urbanizan más, quieren sentirse más cerca de su comida, quieren alimentos frescos, menos procesados y producidos en su entorno, para disminuir la huella de carbono.

Todos los actores de la cadena alimentaria deberían verlo también como su responsabilidad.

Presumiblemente, la PAC haga propuestas legislativas para un sistema alimentario sostenible antes de finales de 2023. Propuestas que estarán alineadas con la Economía Circular, la reducción de la huella ambiental y del consumo de energía, la reducción de pesticidas y exceso de fertilización, el incremento de la agricultura ecológica, la lucha contra la pérdida de biodiversidad, el manejo integrado de plagas, la intensificación de la información al consumidor y la ampliación de la lucha contra el fraude alimentario.

Paralelamente, la Comisión desea acelerar el despliegue de Internet de banda ancha rápida en las zonas rurales y lograr el 100% de acceso para 2025, porque todos los agricultores y todas las áreas rurales necesitan estar conectados a un internet rápido y fiable. El acceso a Internet de banda ancha rápida, además de facilitar la fijación de personas al territorio rural, también permitirá incorporar y adoptar la Agricultura 4.0.

Por otro lado, el sector retail, que da forma al mercado e influye en las elecciones dietéticas de los consumidores a través de los tipos y la composición nutricional de los alimentos que venden, elegirán a los productores con los métodos de producción y prácticas agrarias mejor alineadas con estas nuevas demandas. El sector minorista irá aumentando la disponibilidad y la asequibilidad de opciones alimentarias más saludables y sostenibles para reducir la huella ambiental general del sistema alimentario.

Mientras que los estados preparan el terreno y el sector de la distribución traslada aguas arriba las inquietudes de los consumidores, los productores deben hacer el camino. Para ello, deben transformar sus métodos de producción rápidamente y aprovechar al máximo las soluciones basadas en la naturaleza y la tecnología. Estas soluciones requieren inversión humana y financiera, pero también prometen mayores retornos al crear más valor y reducir costes. Adicionalmente, puede ayudar a construir aún más la reputación de las empresas y los productos, mejorar las condiciones de trabajo, atraer talento, otorgar ventajas competitivas, ganancias de productividad y costes más reducidos.

Y para conseguir modelos de negocio integrales y circulares para las actividades de los pequeños productores agrarios, en sinergia con los objetivos e iniciativas presentadas en virtud de esta nueva estrategia hay que apoyarse en dos pilares fundamentales:

La investigación y la innovación (I+I) como impulsores clave para acelerar la transición a sistemas alimentarios sostenibles, saludables e inclusivos y para desarrollar y probar soluciones, superar barreras y descubrir nuevas oportunidades de mercado.

La formación continua y el asesoramiento, para lograr que los productores se conviertan en agentes innovadores y sostenibles.

Deja un comentario

Archivado bajo estudio sectorial

La Universidad de Huelva publica un artículo sobre Blockchain aplicado a la Trazabilidad de productos hortofrutícolas

Fruto de las investigaciones de la Universidad de Huelva realizadas por el responsable del Grupo de Investigación Economía Agraria (SEJ 110), Juan Diego Borrero Sánchez, se ha desarrollado una metodología y una Prueba de Concepto (PoC) Blockchain para el sistema de trazabilidad de la cadena de suministro agroalimentario de cooperativas de frutas y hortalizas.

Esta investigación pretende resolver la crisis de confianza en la cadena de suministro de los productos agroalimentarios apoyando la generación de confianza entre los diferentes agentes de la cadena mediante la incorporación de Smart contracts o contratos inteligentes

Los resultados de esta investigación han sido publicados en la prestigiosa revista Ciriec, referencia en el ámbito de la economía social y cooperativismo agrario.

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

Carta de un consumidor confundido

Queridos agricultores:

Sé que estáis enfadados cuando veis que el precio que percibís por vuestro producto es muy inferior al que están ofreciendo los supermercados al consumidor. Quizás tengáis razón. Se trata de vuestro trabajo, de vuestra vida. ¿Pero qué esperáis de nosotros? Algunas personas relevantes en vuestro sector han dicho recientemente que “es necesario explicar a los consumidores lo que está pasando, porque son (somos) muy sensibles a este diferencial de precios”, así como que también que “hay que enseñar al consumidor a penalizar lo que no es justo”, o que “los consumidores no se quejan cuando los precios están bajos, y es en ese momento cuándo más daño hacen a los productores”.

Vamos por partes: Siempre está bien que se nos explique cómo se forman los precios, pero no somos tan solidarios como ustedes creen. ¿Acaso alguien se ha preocupado por lanzar el grito al cielo cuando la banana está a 0,7€ el kilo? ¿O hemos oído a alguien cuestionarse si este precio es justo o no lo es? La gran mayoría de los clientes de las grandes cadenas de distribución y supermercados compran a precio. A los consumidores tampoco les importa mucho si el producto es local cuando el precio es bajo. Tampoco penalizamos lo que no es justo, porque no sabemos o no queremos saber lo que no es justo. ¿Quién no ha comprado alguna vez una camiseta por menos de 10 euros? Los consumidores no nos quejamos cuando los precios están bajos, sencillamente porque nos alegramos de estos precios.

Y nosotros, los consumidores, no sabemos distinguir más allá de lo que vemos. Nos interesa el producto más que el envase (aunque para el marketing sea importante). Y compramos lo que podemos. En estas fechas, fresa. De hecho, llevo un mes comprando todos los días un kilo de fresas. Pero no puedo comprar frambuesas o arándanos, aunque me gusten y me apetezcan, porque están muy caras (19€ el kilo). No podemos a este precio. Pero no nos enojamos, simplemente escogemos otra fruta, porque hay una gran variedad. Son complementarias. Sabemos que toda fruta es rica y saludable.

Así que no nos podemos enfadar con los supermercados cuando bajan los precios o hacen promociones. Pero lo que sí deseamos, y no estamos seguro de ello, es que la fruta que compremos sea sabrosa, homogénea, saludable, producida sin pesticidas y que el agricultor haya gestionado su explotación como un buen profesional, respetando a las personas a su cargo y cuidando el medio ambiente.

Los agricultores de berries han elegido ser agricultores profesionales y se han orientado al mercado. Por eso deben mirar hacia adelante, aprovechar las nuevas oportunidades que se presentan y afrontar las amenazas cada vez más crecientes. Aunque hay que seguir trabajando porque las reglas de juego sean iguales para todos (como la armonización en los tratados comerciales), así como por el acceso a nuevos mercados, no deben esperar a que las administraciones desarrollen medidas legislativas relacionadas con la regulación de precios frente a la gran distribución.

Quizás esta no sea vuestra gran batalla. Debéis corregir vuestra la gran debilidad que pasa por más unión y que sea más verdadera. Ya con el sol no basta, porque Marruecos, Egipto, Grecia y Portugal se han dado cuenta de que lo tienen. Y también los países centroeuropeos están consiguiendo producir antes.

Debéis entender hacia dónde va nuestro comportamiento como consumidores para anticiparos. Os digo que hay un gran grupo que solo valora el precio. Dicen los expertos que para ellos la fruta es un commodity. En este segmento, la batalla está casi perdida. Pero hay otro gran grupo que es muy sensible a ciertos atributos, como el de un producto sabroso, fácil de tomar y con la confianza en que el producto es natural, sano y ha sido producido con prácticas sociales y respetuosas. Y si es local, mejor. Además, este segmento de consumidores valora distintos formatos y presentaciones (fresco, deshidratado, batido, etc.), siempre que se respeten los atributos anteriores. Así que debéis seguir apostando por la mejora varietal y la diversificación. Y ahora más que nunca por la innovación, la transformación, la gestión de los datos y la bajada de costes para eliminar ineficiencias y lo que no aporte valor.

Lo más inteligente es hacerlo desde la unión. Con una única marca. Que sea de Huelva. Un único canal de distribución. Y un único departamento de marketing.

Se despide atentamente y con mucho cariño un consumidor que quiere lo mejor para ti.

Deja un comentario

Archivado bajo mercados

Desafíos en el suministro de alimentos frescos ante las asimetrías de poder

En la mayoría de las economías desarrolladas los supermercados poderosos dominan las compras de productos alimenticios frescos, que en su mayoría se comercializan bajo la identidad del minorista. Impulsados por las cadenas minoristas (retail), los proveedores actuales (intermediarios y productores) han disminuido en número.

La política expansiva de abastecimiento reducido y oferta preferida desarrollada en la década de los noventa bajo la designación de “Category Management” (CM), hizo que la industria de productos frescos cambiara desde una red horizontal hacia una alineada verticalmente, suministrando solo unos pocos productores, agentes y mediadores a los minoristas.

Los minoristas, en su búsqueda de reducir los costos en la cadena de suministro y de aumentar el valor ofrecido a los consumidores, demandan una mayor continuidad de suministro y confianza. En este alineamiento estructural, un proveedor preferido (“líder de categoría”, “category captain” o “súperintermediario”) asume la responsabilidad de maximizar las ventas y la rentabilidad del minorista, adoptando una orientación de consumidor final. Por el contrario, el resto de proveedores, la mayoría más pequeños, debe encontrar una nueva estrategia o terminar compitiendo ferozmente en un mercado con precios a la baja.

De este modo, las formas competitivas tradicionales (es decir, muchos proveedores que compiten de forma horizontal para muchos clientes minoristas y puntos de venta) han sido reemplazadas, en gran medida, por la coordinación vertical de unos pocos grandes minoristas que interactúan con unos pocos grandes productores e intermediarios seleccionados. Aunque para los grandes productores convencionales, esta nueva estrategia puede conducir a un marco positivo de colaboración e integración con el retail, el category management ha tenido un profundo impacto en los pequeños productores, dejándolos en una situación precaria, porque se limitan a ser meros proveedores satelitales de los intermediarios preferidos, encontrándose, en muchos casos, a dos pasos del mercado.

En 2013, Philip Clarke, entonces CEO de Tesco, el principal minorista y comprador de alimentos del Reino Unido, anunció que “el cambio más radical entre un minorista y sus productores es ir hacia un verdadero espíritu de asociación” (Retail Week 2013), promulgando una serie de medidas en un discurso salpicado de términos como ‘escala’, ‘asociación’ y ‘transparencia de la cadena de suministro’, por la poderosa necesidad de restablecer la confianza del cliente.

En investigaciones previas sobre la naturaleza de las relaciones proveedor-comprador y la influencia del poder (p. Ej., Hingley, 2005a, 2005b, Hingley y Lindgren, 2010; Howe, 1998; Kumar, 2005), algunos autores sostienen que el poder es central para cualquier estudio de estas relaciones (Cox et al., 2001). Pero este poder lleva a la dependencia, capacidad de castigo y acciones punitivas, en cuyo caso constituyen la antítesis de la confianza (Kumar, 2005). Cuando se produce una acción punitiva (p.e., un comprador dominante sanciona a un proveedor por no cumplir los objetivos o niveles de servicio especificados), el desequilibrio de poder se vuelve intolerable. Por lo tanto, estos intercambios no podemos considerarlo como asociaciones; en su lugar, los minoristas usan el desequilibrio de poder para retener el control.

En el caso de los productores de berries de Huelva, estos se enfrentan a la amenaza de fracaso empresarial debido a las asimetrías de poder del mercado de estos productos. Los recortes de precios que las cadenas minoristas exigen a los productores hacen que los costos de producción de los pequeños agricultores excedan sus ingresos por ventas. Tales tácticas pueden tener un efecto particularmente más profundo y negativo en las pequeñas empresas. Éstas deberían tener en cuenta las asimetrías de poder en sus relaciones con los compradores en la búsqueda de sus objetivos comerciales (Batt, 2004).

¿Podrán los pequeños proveedores crecer de forma sostenible en el marco de este desequilibrio o asimetría de poder a pesar de su mayor distancia del mercado?

Los pequeños proveedores toleran esta situación de desequilibro o de poder del retail como una consecuencia aceptable para entrar en el negocio. Y piensan que podrían alcanzar un crecimiento sostenible mediante el desarrollo de relaciones de trabajo más estrechas, aunque no de igual a igual.

Una visión general indica que muchos proveedores pequeños están desapareciendo, porque los más exitosos ya no son pequeños, sino que hacen crecer sus negocios y competitividad en base a la concentración o alianzas.

Podemos pensar que la creciente demanda de nuevos productos agrícolas de nicho podría convertirse en la clave para la supervivencia de los pequeños productores, pues los clientes minoristas desean complementar su cartera de productos. Sin embargo, los iniciales grandes márgenes de ganancias para los productos de nicho también atraerán a nuevos participantes en el mercado. El producto de nicho se establece, entonces, en el camino para convertirse en un producto más convencional o commodity.

A menos que el pequeño productor especializado esté preparado para satisfacer esta mayor demanda a menor precio, a medida que más proveedores convencionales se muden con sus costos de producción más bajos y economías de escala, o siga innovando de manera constante, el pequeño proveedor perderá cuota de mercado. Esta situación es un desafío permanente para todos los empresarios innovadores, pero en el mundo de productos los frescos (commodities o fácilmente comoditizables), lo es aún más.

Conseguir una ventaja competitiva al ser el primero en comercializar, e iniciar acuerdos exclusivos con clientes minoristas, respalda la fijación de precios premium para cultivos innovadores de alto valor. Ofrecen ventajas competitivas al agregar un punto de diferencia relacionado con sus productos, ya sea porque ofrecen nuevos productos de nicho o porque alteran la manera en que los productos existentes se pueden presentar a los clientes.

Pero desarrollar productos nuevos y ofrecer innovaciones de manera continuada y en solitario requiere de una alta intensidad de capital que solo se puede conseguir con tamaño o garantías para un suministro global o a gran escala; ambas situaciones difíciles para los pequeños productores.

Si no se aumenta la dimensión, mantenerse como proveedores pequeños y de nicho, es una estrategia comercial equivocada que conducirá inevitablemente a fallos de servicio intolerables. La presión resultante sobre las pequeñas empresas para profesionalizar las interacciones con sus clientes y las expectativas divergentes del proveedor y el comprador (por ejemplo, la falta de comprensión de los pequeños proveedores sobre la calidad, el valor y el servicio requerido por los clientes) puede dar lugar a grandes acciones punitivas por parte de los compradores.

Los pequeños proveedores también carecen de alcance geográfico y son demasiado pequeños para cumplir con pedidos grandes, por lo que es necesario que otros proveedores llenen el espacio. Además, tienen más riesgos de no cumplimiento con los programas. No cumplir ofrecer economías de escala también afecta la eficiencia de la cadena de suministro y los costos de transporte.

Por otro lado, los grandes productores y agentes obtentores están desarrollando sus líneas de I+D y estableciendo nuevos productos protegidos durante los años iniciales (p.e. clubes).

¿Entonces qué podrán hacer? Recomiendo cuatro áreas de desarrollo: Relaciones, dimensión, profesionalización y proximidad.

  1. Una buena relación de trabajo, incluso si está desequilibrada, es esencial para que florezca un intercambio entre el comprador y el proveedor. En un escenario ideal, ambas partes se sienten cómodas haciendo negocios juntas, de modo que proporcionan al proveedor cierta inclusión y participación en negociaciones bidireccionales, surgiendo una relación operativa a largo plazo, con una colaboración amplia y estrecha entre comprador y proveedor. No obstante, en general, los grandes minoristas no tienen la voluntad, el interés o la flexibilidad para involucrarse directamente con pequeños proveedores, por lo que, las relaciones de trabajo exitosas de los pequeños proveedores con sus socios intermediarios son de importancia crítica.
  2. Cada vez es más difícil encontrar nuevos productos de nicho, y una vez que se ha descubierto un producto de nicho, solo existe un corto periodo de tiempo antes de que el proveedor se dirija a la producción a gran escala, aborde las amenazas competitivas y trate con los intentos adquisitivos de proveedores más grandes. No hay oportunidad para la protección del mercado a través de la marca y pocas oportunidades para la protección con patentes. El desarrollo exitoso del nicho significa que los proveedores especializados necesitan crecer para satisfacer la demanda, pero con precios y márgenes más bajos, pues existen menos barreras para la entrada de nuevos ingresantes. Las cooperativas juegan un papel fundamental para bajar costes de insumos (cooperativas de compras y suministros) e I+D, aumentar la dimensión (aumentar el número de socios y la dimensión de sus explotaciones), la comercialización conjunta (cooperativas de segundo grado con profesionales a nivel internacional). También la participación en sociedades de I+D o clubes de productores son recomendaciones para estos pequeños productores.
  3. La digitalización de la profesión, el uso del IoT, así como las cooperativas de datos para análisis de Big Data son retos que deben afrontar los pequeños productores para minimizar costes operacionales y multiplicar la productividad que garantice la rentabilidad para estructuras de la propiedad pequeñas.
  4. Por último, los pequeños productores deben especializarse en cultivos orgánicos para el mercado local y de proximidad.

Deja un comentario

Archivado bajo mercados

De nuevo con el problema de la colaboración vs competición

Me interesa mucho conocer cómo el sector de los berries, en particular los pequeños productores onubenses, podría alcanzar un crecimiento sostenido como conjunto. No soy muy optimista, pero quizás esta reflexión sirva para que afloren ideas, propias o ajenas.

Voy a rescatar los dos axiomas de la gran astrofísica Ye Wenjie y los voy a adaptar al sector de las frutas y hortalizas frescas en el contexto de un mercado globalizado. También me voy a centrar en el nivel Farm Production&Packing Operations de la cadena de valor de las frutas y hortalizas. Los participantes en este nivel podrían ser el productor (grande o pequeño) frente a otros de su misma localidad o provincia; la empresa o cooperativa productora y/o comercializadora frente a otras de la misma localidad o de localidades próximas o frente a empresas de otras regiones; grupos de empresas, asociaciones empresariales… Pueden imaginarse cualquier escala en el microsistema (p.e. productor) o macrosistema (p.e. sector onubense) de las frutas y hortalizas frescas. Sitúense a nivel de productor individual, a nivel de empresa o, incluso, a nivel de sector de los berries de Huelva. Por simplificar, voy a llamarles agentes.

Vamos a por los axiomas. Primero, la necesidad primordial de todo agente es su supervivencia. Segundo, aunque los agentes crecen y se expanden, la cantidad total de recursos para producir siempre es la misma.

Derivemos conclusiones. Primero, el mercado es grande, pero [la vida-las necesidades de los agentes] es aún mayor. El segundo axioma dice que la cantidad de materia permanece constante, pero las expectativas de beneficios-vida crece. El concepto de crecimiento empresarial en este plano se asocia directamente al resultado de la interrelación de las fuerzas externas y de las capacidades que la empresa ha desarrollado. De las fuerzas externas provienen las oportunidades de mercado que le dan a la empresa la posibilidad de crecer y obtener una condición tal que garantice estabilidad en su permanencia, siempre que dispongan de recursos (agua, dinero, personas…). Las capacidades, las podemos asocial al desarrollo tecnológico. Una vez que se produzca un progreso tecnológico, las expectativas de beneficios crecen y el número de agentes también. ¿Cuánto mercado queda? ¿Y cuántos recursos disponibles?

Puede ser que existan agentes alejados. Pensemos aquellos localizados fuera de tu localidad, o de tu provincia y más alejados como en Europa (Holanda, Francia, UK…), África (Marruecos, Egipto, Turquía…), América (Méjico, Chile, Perú…), Asia… Pongamos que algún grupo de productores o empresa de unos de estos mercados pueda conocer de tu existencia (tú eres también una empresa o grupo de productores), pero no conoce tu estrategia. Y que es grupo de productores no conozca de tu presencia, por ejemplo, en la negociación con un retail.

Ahora es preciso definir dos ideas: la benevolencia y la malicia entre productores. Benevolencia significa no ser el primero en atacar y eliminar al otro productor (competidor) del mercado. Malicia es lo contrario.

A continuación, valoremos las opciones para que se traten estos dos grupos de productores. Vamos a tener presente los dos axiomas, así como la distancia (local, regional, nacional, internacional) y el entorno.

Un grupo de productores podrían escoger comunicar y cooperar . Pero si lo hace debes saber que dejaría abierta su estrategia productiva y comercial. Aunque podrían ofrecer diversos grados de exposición. Pero cualquiera de ellos supondría indicar puntos débiles que el otro productor podría usar para atacar. Aunque sea más débil. Es solo cuestión de tiempo desde el punto de vista del desarrollo tecnológico.

Pero merecería la pena arriesgar e intentar cooperar, ¿no? Si es malicioso, pues mala suerte. Pero si es benévolo, se pueden establecer relaciones y, con el tiempo, una unión para formar una coalición benévola.

Volvamos a los axiomas. Incluso si yo soy un productor benévolo, al comienzo de la comunicación o establecimiento de tratos, no puedo determinar si el otro productor es también, porque eso violaría el primer axioma. Por tanto, una vez que recibo tu proposición de colaborar ¿qué debo hacer? Podríamos intentar descubrir si el otro es benévolo o malicioso. En el segundo caso, rompes relaciones. En el primer caso, podemos seguir colaborando. Pero eso funciona si todo lo que decimos es lo que pensamos y si lo que decimos es lo que hacemos, como explica Chris Argyris en su Teoría de la Acción. En este punto introducimos la importante idea de las cadenas de sospecha, que se agrandan mientras más diferencias haya entre nosotros (productores de otra localidad, de otras empresas…).

El resultado será destruirte. Tampoco siendo un productor más grande, establecería relaciones con uno más débil. Porque como dije antes, el potencial de dar saltos tecnológicos, o de adoptar la tecnología de manera más rápida, puede cambiar las relaciones de poder.

Visto así, puede parecer que esto es para las relaciones a largo plazo, y no vaya a suceder en el corto. Pero por si acaso, si eres más débil que yo, pienso que algún día te puedes hacer fuerte. Y entonces se establecerá la cadena de sospecha. Resumiendo: uno, intentar establecer contacto contigo y dos, permitir que puedas crecer, son dos opciones igualmente peligrosas y violan el primer axioma.

Conclusión. Solo vale una opción. Abrir fuego y eliminar. El mercado competitivo es así de oscuro. Como un bosque oscuro…

¿Y tú qué piensas? Imagínate que eres un productor onubense que no tiene agua, o que has conseguido el agua, o que ya tenías agua, o que tienes una dimensión de explotación más grande que otros, o bien eres una empresa que tiene un producto o un contrato ahora más favorable o especial, o eres una empresa de la misma zona pero sin ese producto o contrato. Y que vendéis al mismo cliente… Pero más allá también hay otros productores, empresas…

Deja un comentario

Archivado bajo estudio sectorial

Predicciones sí, predicciones no

En entornos complejos e inciertos no podemos predecir. Nuestros predictores pueden valer para predecir lo habitual (o variables en que exista una razón verosímil para que la observación mayor no esté demasiado alejada de la media, pero no lo irregular. En estos entornos complejos, los métodos estadísticamente sofisticados no proporcionan necesariamente previsiones más precisas que las de los métodos más sencillos. Si predecimos, que no se nos olvide adjuntar a nuestros escenarios un índice de error posible.

Por otro lado, la predicción estrecha de miras produce un efecto analgésico o terapéutico. Recomiendo usarla, pero estando preparado para todas las eventualidades.

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

¿Por qué la diferenciación no es suficiente para las empresas hortofrutícolas?

Ofrecer un producto de alta calidad con unas prestaciones o servicios o con un precio mejor no marca la diferencia. La diferencia se hace en EL PORQUÉ.

Mi amigo David del Pino en su matriz EPH define a las empresas hortofrutícolas con alto potencial de diferenciación como “ganadoras” si pueden ofertar grandes volúmenes, o como “especialistas” si no tienen la dimensión suficiente. A pesar de ser importante ser percibida como “diferente”, la sustituibilidad en este mercado de productos de gran consumo sigue siendo muy grande y las empresas hortofrutícolas también encuentran múltiples formas de diferenciarse (ya sea por calidad, por pertenecer a un club de productores, por certificaciones…); con lo que, por un lado, el consumidor no percibe que sea suficiente para mantenerse fiel a una marca y, por el otro, a la empresa sí le ocasiona grandes costes. Así que saber EL PORQUÉ es esencial para tener un éxito duradero y la capacidad de evitar que te pongan en el mismo saco que los demás.

Podremos manipular (bajar precios o hacer promociones), pero todo ello nos lleva solo a hacer más transacciones en el corto plazo o a reducir la rentabilidad en el largo. La diferenciación (buenas cualidades y características) es importante, pero no es suficiente para producir la fidelidad. Lo que inspira la fidelidad es la causa que esté representada por la empresa, la marca o el producto.

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

¿Por qué elegimos LoRa?

El Internet de las Cosas (IoT) generará un gran cambio en el mundo rural y facilitará la transición de la agricultura basada en la explotación de recursos a una basada en la sostenibilidad y racionalidad.

Con un bajo consumo y largo alcance, las tecnologías Low-Power, Wide-Area (LPWA) complementan las redes de telefonía móvil existentes y las tecnologías de corto alcance como Bluetooth, ZigBee, NFC, RFID o WIFI, lo que permite reducir los costos y mejorar las características de consumo de energía, así como la conectividad. En el ámbito rural el impacto puede ser significativo.

Puesto que LPWA puede ser un elemento competitivo diferenciador en cualquier mercado del Internet of Things (IoT), una amplia gama de agentes y tecnologías alternativas ya están comprometidos en el espacio LPWA y en el de la banda estrecha NB-IoT. Las diferencias más fundamentales entre estos tipos de tecnología incluyen el espectro de radio que utilizan las tecnologías (frecuencia con licencia vs sin licencia) y las estrategias comerciales y modelos de negocio de las empresas que las implementan.

Son, por lo tanto, tecnologías indicadas para abordar grandes despliegues de objetos conectados, como sensores, que no necesiten una conexión de alimentación externa y con un largo alcance, especialmente con un procesamiento “fog” para una actuación local y una conexión con cloud para el acceso de dispositivos móviles. Y, por lo tanto, muy útiles para, por ejemplo, conectar sensores que requieren transmitir pocos datos a intervalos regulares durante una vida útil muy larga.

La misión de la organización sin ánimo de lucro LoRa Alliance es definir un estándar global para las redes LPWA que se están desplegando en todo el mundo para permitir aplicaciones IoT, máquina a máquina (M2M) e industriales o de consumo. Los miembros de la Alianza colaboran para impulsar el éxito global del protocolo LoRaWAN, que utiliza el espectro de frecuencia sin licencia, compartiendo conocimientos y experiencia para garantizar la interoperabilidad entre operadores en un estándar global abierto.

La respuesta de Bo True viene de los nuevos modelos de negocio que se construyen por encima de la conectividad con la recolección a un coste muy reducido de una gran cantidad de datos como el Big Data y que se ponen en valor con su procesamiento cognitivo. Este proyecto se llama BoLoRa.

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

¿Es la agricultura vertical una alternativa de futuro para la producción urbana de alimentos?

En el año 2050, casi el 80% de la población mundial vivirá en centros urbanos. Aunque la población sigue aumentando, es posible que podamos alimentarla; pero debemos buscar nuevas vías.

Y ya no se trata solo de un problema de abastecimiento (las asimetrías de nuestro sistema económico producen deficiencias) sino de sostenibilidad.

La agricultura vertical, es decir cultivar plantas dentro de edificios de varios pisos o rascacielos con tecnología hidropónica, permitirá producir alimentos en las ciudades y, además, nos ofrecerá los beneficios añadidos de reducción de la huella de carbono (agricultura de proximidad) y fijación de CO2. Desde Manhattan a Singapur, podemos ver ya ejemplos.

Por otro lado, en aplicación de la directiva europea 2010/31 relativa a la eficiencia energética de los edificios, en el año 2020 todos los edificios deben ser auto suficientes energéticamente. Así, las cubiertas vegetales y agricultura vertical ayudarán a regular la temperatura en el interior de edificio, lo cual reduce el consumo de electricidad.

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría